Una sesión en la que no hay que fingir
Casi todo el mundo dice que sale mal en las fotos. Casi nadie sale mal de verdad. Lo que suele querer decir es que hasta ahora solo le ha fotografiado alguien que le pidió sonreír y contó hasta tres.
Yo trabajo de otra manera. Hablamos, te sugiero qué hacer con las manos y te enseño las fotos según van saliendo. Hacia el minuto diez dejas de pensar en la cámara, y ahí es donde empiezan las buenas.
Qué podemos hacer
Un retrato para un perfil, un currículum o la web de la empresa. Una sesión porque has cambiado algo en ti y quieres dejarlo registrado. Fotos para un porfolio artístico. O simplemente un conjunto de imágenes donde te veas como te ven quienes te conocen.
Estudio o exterior, según lo que pida la idea. En estudio controlamos la luz por completo; fuera ganamos profundidad y contexto que ningún fondo imita.
Elegir el sitio
Cracovia da más de lo que la gente espera. El parque Planty, los bulevares del río, Kazimierz con sus paredes con textura, Nowa Huta para quien quiera algo menos bonito y más gráfico.
Si hay un lugar que significa algo para ti, dímelo. Una sesión en un sitio con historia detrás sale siempre mejor que una en un sitio elegido solo por ser bonito.
Qué traer
Dos o tres cambios de ropa, mejor en registros distintos: algo formal, algo de diario, algo con lo que te sientas más tú. Los tejidos lisos fotografían mejor que los estampados recargados.
Si reservas maquilladora, deja una hora de margen antes de la sesión en vez de encadenar una cosa con otra. Las prisas se notan en la cara.
Qué recibes
Una galería privada en línea con las fotos editadas, en resolución apta para imprimir. Las imágenes adicionales fuera del paquete cuestan 50 PLN cada una, elegidas después de ver la galería.
Editar significa luz, color y quitar lo que es pasajero, un grano, un mechón suelto, un reflejo en las gafas. No modifico caras ni cuerpos. Si quieres algo más, dilo al principio; prefiero acordar el alcance antes que justificar una omisión después.