Sesión de boda en el Štrbské pleso
Tatras eslovacos: un arroyo junto a la frontera y el Štrbské pleso en dos horas · Štrbské pleso, Tatry Wysokie (Słowacja)
Una sesión posboda de dos horas en el lado eslovaco de los Tatras, en dos lugares. El primero surgió por el camino, justo pasada la frontera: el ancho lecho pedregoso de un arroyo de montaña con cabañas de madera. El segundo fue el Štrbské pleso, con sus muelles y la panorámica de cumbres.

Primera parada: el arroyo junto a la frontera
Las piedras blancas del lecho actúan como un reflector enorme y dan una luz suave desde abajo que ningún flash consigue. Eso sí, son irregulares y resbaladizas. Un vestido de tul y una chaqueta azul marino se defienden bien aquí, pero para las piedras conviene llevar calzado de repuesto.




Para cerrar este lugar, una foto desde arriba, desde la orilla: el lecho del arroyo guía la mirada y la pareja es un punto pequeño en el encuadre. Esa toma da la escala de las montañas, que no se ve en los primeros planos.

Junto a la carretera había además una pila de troncos cortados con cumbres detrás. Dos fotos y seguimos.


Štrbské pleso: muelles, juncos y cumbres
En el lago no hace falta conducir a ningún sitio: muelle, juncos, rocas y alerces están uno junto a otro, y detrás siempre la misma panorámica. El sol ya estaba bajo, iluminaba las cumbres de lado y no aplanaba las caras. En la montaña esa luz hace la mitad del trabajo.


No coloco a las parejas como en una postal. Pido cosas sencillas: caminar un poco por el muelle, pararse, mirarse. El resto ocurre solo: arreglarse el pelo, una mirada al agua, la risa cuando el vestido se engancha en una tabla.



También hago retratos de cada uno por separado, porque en los álbumes de boda suelen faltar. Y sobre una roca junto al muelle posó un momento una ardilla.







Cómo planificar una sesión posboda en Eslovaquia
Dos horas en el lugar bastan para dos escenarios si quedan de camino, como aquí el arroyo y el lago. Desde Cracovia son unas dos horas y media de viaje por trayecto. La mejor época es septiembre y octubre: los alerces amarillean, hay menos gente y el tiempo suele ser más estable que en verano. Dejad un día de reserva por si llueve. Sobre cuándo y para qué hacer una sesión exterior después de la boda escribo más aquí.
























